NUTRICIÓN CLÍNICA

Es necesario que la nutrición clínica se dirija más allá de la intervención nutricional de una patología ya diagnosticada, ya que debería ser el primer paso en la prevención de la enfermedad.

Según datos recientes de la OMS, la combinación de 14 factores de riesgo dietético contribuye a elevar el número de muertes en todo el mundo, entre las que destacan:

Enfermedades cardiovasculares (principalmente cardiopatías y accidentes cerebrovasculares), cánceres (endometrio, mama, ovarios, próstata, hígado, vesícula biliar, riñones y colon) y diabetes.

Además de las enfermedades anteriormente mencionadas, hay que prestar especial atención a la obesidad como principal causa, no sólo de aquellas sino de otras patologías que deterioran la calidad de vida de quien las padece: trastornos del aparato locomotor, especialmente la osteoartritis (una enfermedad degenerativa de las articulaciones muy discapacitante) así como el aumento en el riesgo de contraer enfermedades no transmisibles.

Conjuntamente con la prevención de futuras patologías, la nutrición clínica se encarga de ayudar a paliar los síntomas y el empeoramiento del curso de otros trastornos que están estrechamente relacionados con la alimentación: alergias e intolerancias.

Para ello, analizaremos exhaustivamente tu caso: analíticas, pruebas médicas y alimentación, con el objetivo de detectar aquellos errores en los hábitos nutricionales que pueden estar agravando y/o empeorando los síntomas, mejorando el manejo de tu enfermedad y, por ende, tu calidad de vida.