¿Por qué es importante la medición de los biomarcadores?

Uno de los objetivos principales de la nutrición deportiva es mejorar el rendimiento físico del atleta, pese a esto nunca se debería primar el rendimiento sobre la salud general, ya que es importante entender que una mejora en el rendimiento físico siempre debe ir acompañada de un estado de salud optimo, ya que cualquier alteración en la salud del atleta llevará al traste cualquier estrategia aplicada anteriormente en la mejora del rendimiento.

Para poder determinar de forma precisa la salud del atleta, así como las adaptaciones fisiológicas que se generan durante la temporada, existen pruebas objetivas como son los análisis de los biomarcadores que ayuden a diagnosticar y tomar decisiones en torno a la nutrición y el entrenamiento deportivo.
La evaluación nutricional mediante pruebas objetivas en los biomarcadores puede eliminar el sesgo asociado que pueden presentar las evaluaciones nutricionales más tradicionales y subjetivas como pueden ser los recordatorios o cuestionarios.

¿Qué podemos medir con los biomarcadores?

Los biomarcadores deben incluir marcadores específicos de rendimiento que puedan medir el estado muscular y transporte de oxígeno, el estado de salud (nutricional e hidratación, alergias) y la recuperación (inflamación, riesgo de lesiones, daño muscular).
Es importante entender que el análisis e interpretación de estos biomarcadores debe ser desde un enfoque global e integrador y no desde una forma simplista, en el que la elección de un solo marcador nos sirva como método diagnostico para realizar cualquier tipo de intervención sobre el atleta, también es importante que el análisis de estos biomarcadores sea puesto en el contexto del atleta, valorando el momento de la temporada en el que se han analizado y las variaciones de estos marcadores en el atleta.

¿Cuándo medir los marcadores?

El análisis de los marcadores dependerá del tipo de deporte, calendario, atleta y situaciones que puedan surgir durante la misma como pueden ser las temidas lesiones.

Siempre es importante tener flexibilidad a la hora de planificar el análisis de los biomarcadores, aunque de manera general se recomienda medirlos al inicio y al final de cada ciclo de entrenamiento, una vez antes y después de una sesión de ejercicio agudo, mínimo una vez durante el periodo competitivo que nos sirvan para evaluar los parámetros durante el rendimiento óptimo, y una vez finalizada la temporada 2 a 3 pruebas durante el periodo de descanso que nos sirva para tener referencias sobre el estado basal del deportista.

 

Reid M, Yasko J. T He R Ole of B Iomarkers in. Semin Oncol Nurs [Internet]. 2012;28(2):116–21. Available from: http://dx.doi.org/10.1016/j.soncn.2012.03.005